¡Que empiece la función!

SE ABRE EL TELÓN...

Escenario: Un escenario oscuro, iluminado por una tenue luz que simula el amanecer. Un ciclista, El Héroe, vestido con un uniforme de ciclista y con cara de determinación, se acerca al centro del escenario. A su alrededor, figuras sombrías y misteriosas que representan las montañas y los obstáculos.

El Héroe (mirando al horizonte): ¿Qué me hizo pensar que esto sería fácil? (Susurra, mientras mira su bicicleta) A ver... 604 kilómetros, 10.300 metros de desnivel... ¿Qué podría salir mal? ¡Soy un ciclista profesional en el sofá de mi casa! (Mira a su alrededor, la luz se vuelve más intensa) Aquí voy. ¡Las montañas de Barcelona me esperan!

(Las figuras sombrías, que representan la Serra de Sant Llorenç y Montserrat, se mueven lentamente. El ciclista comienza a pedalear con entusiasmo, pero pronto su cara se contorsiona en una mezcla de sorpresa y horror.)

El Héroe (gritando mientras sube una pendiente empinada): ¡¿Quién diseñó este recorrido?! ¡Esto no son montañas, son… montañas malévolas! ¿¡Cómo es posible que la gravedad sea tan cruel!?

Montañas (en coro, con voz profunda y resonante): Bienvenido, joven ciclista. Nosotros somos el reto. ¡Prepárate para sentir tus piernas arder como si fueran brasas!

Escena 1: En el Coll Bruc Narrador: (Con tono épico) Tras coronar el Coll Bruc, una oleada de satisfacción recorre al ciclista. La carretera, ahora descendente, ofrece un respiro merecido.

El Héroe (mirando al horizonte): Mira, Igualada, allí vienen la paz y las tortillas de patatas...

Narrador: (Describiendo Igualada) Igualada, una ciudad con un rico pasado industrial, sus edificios fabriles aún susurran historias de un tiempo próspero. Conocida por sus fábricas de cuero y textiles, ahora se erige como un testimonio de la resiliencia y adaptabilidad. La vista de sus calles tranquilas y su entorno natural promete un respiro bienvenido.

Escena 2: En el camino hacia Castellfollit del Boix y Castellar

Narrador: (Con tono suave y relajante) La carretera rural parece sacada de otro tiempo, donde las pendientes favorables y el aire fresco invitan a disfrutar de la calma.

El Héroe (disfrutando del paisaje): ¿Quién necesita el Tour de Francia cuando tienes estos campos y este sol acariciándote la cara? ¡Instagram, aquí voy!

Narrador: (Describiendo Castellfollit del Boix) Un pequeño municipio rodeado de naturaleza. Sus paisajes verdes y tranquilos invitan a una pausa y contemplación, lejos del bullicio de la ciudad. Aquí, el tiempo parece detenerse, permitiendo al ciclista conectar con la serenidad del entorno.

Cardona…nunca llega

Después de subir a la Creu Grossa, dirección Castelltallat.

Héroe: Qué alegría, un buen rato de bajada hacia Cardona.

Montañas (a carcajadas). Que iluso. El sube baja constante en Matamargó, con rampas imposibles, te va a gustar! Risa jocosa…

Escena 3: La rampa hacia Serrateix

Narrador: (Con tono dramático y desafiante) Después de dejar atrás la monumental Cardona, con su impresionante castillo y su legado histórico, nos enfrentamos a una sorpresa que no esperábamos: una rampa de dos dígitos justo antes de llegar a la subida al pueblo de Serrateix. Esta subida, con inclinaciones cercanas al 10% o más, es un verdadero desafío para las piernas, un recordatorio de que el recorrido no te deja descansar hasta el final.

El Héroe (entre jadeos): ¡Por qué no me quedé en casa viendo Netflix! ¡Esto es un infierno sobre ruedas!

Narrador: (Describiendo Serrateix) Una localidad en medio de un paisaje impresionante. La subida a Serrateix es desafiante, pero la vista desde la cima recompensa el esfuerzo. Es un lugar lleno de historia y encanto rural que exige respeto y admiración.

Escena 4: De Serrateix a Navàs

Narrador: (Con tono de tensión creciente) Al coronar la subida hacia Serrateix, el terreno se aligera por un momento con un vertiginoso descenso hacia Navàs. El alivio del descenso es solo temporal, ya que pronto el terreno comienza a ascender nuevamente. Este tramo, aunque menos empinado que la rampa anterior, es un ascenso progresivo y continuado, lo que significa que no hay descansos fáciles.

El Héroe (con una mueca de dolor): ¡Alguien dígame que este sufrimiento tiene fin! Al menos, ¿dónde está el restaurante más cercano?

Narrador: (Describiendo Navàs) Navàs, una localidad dinámica, destaca por su combinación de paisajes naturales y modernidad. Es un punto de paso esencial en la ruta, ofreciendo servicios y un breve descanso antes de continuar la travesía.

Escena 5: La llegada a Vic

Narrador: (Con tono de triunfo) Vic se alza como el puerto de descanso. La ciudad medieval, con su historia y su encanto, recibe al ciclista agotado pero victorioso.

El Héroe (sonriente, a pesar del cansancio): ¡He llegado a Vic! ¿Hay algún spa en esta ciudad? ¡Lo necesito!

Narrador: (Describiendo Vic) Vic, una ciudad con raíces medievales, es famosa por su casco antiguo bien conservado y su vibrante mercado. Las calles empedradas y los edificios históricos proporcionan un entorno encantador para un merecido descanso. Es un lugar donde el pasado y el presente coexisten armoniosamente.

(Cambio de escena. La luz se suaviza y el ciclista sigue pedaleando, aunque ahora parece más cansado. El paisaje de Guilleries y Garrotxa se despliega, con árboles y rocas que parecen moverse hacia él como si quisieran abrazarlo, pero de una forma un tanto… asfixiante.)

Narrador: (Describiendo La Garrotxa) La Garrotxa es otro de esos lugares mágicos. La zona volcánica es un lugar único en Catalunya, famosa por sus conos volcánicos y la belleza de sus valles y bosques. Los caminos se entrelazan con paisajes llenos de cráteres y colinas cubiertas de vegetación. Sant Pau y Olot evocan una atmósfera rural pintoresca

El Héroe (con tono de desesperación): ¡¿En serio?! ¡¿Aún quedan más colinas?! ¡Yo solo quería un paseo tranquilo por el campo! (Se para a un lado y comienza a sollozar dramáticamente.) Esto… esto es el fin… Lo bueno es que… al menos las vistas son bonitas, ¿verdad?

Las Montañas (en susurros, burlonas): ¡Nunca habrá descanso! ¡Pedalea, pedalea, humano! ¡Tu destino está escrito entre cada gota de sudor!

Escena 6: Carreteras gironinas.

Narrador: (Con tono emocionado) ¡Ya en la provincia de Girona, un paraíso para los ciclistas! entramos en un territorio que es un verdadero campo de juego para los ciclistas experimentados. Esta zona es muy conocida no solo por su belleza natural, sino también por su popularidad entre los amantes del ciclismo, que encuentran aquí un terreno perfecto para desafiar sus habilidades.

Escena 7: La ruta hacia Sant Hilari Sacalm

Narrador: (Con tono sereno) La carretera que remonta la riera d'Osor hacia Sant Hilari Sacalm es una de esas joyas ocultas de la provincia de Girona, perfecta para disfrutar de un paisaje pintoresco mientras se pedalea.

El Héroe (admirando el paisaje): Cada pedaleo es un pequeño placer. ¡Qué maravilla de lugar!

Narrador: (Describiendo Sant Hilari Sacalm) Sant Hilari Sacalm, un pequeño pero encantador pueblo de la Comarca de la Selva, es un lugar perfecto para hacer una pausa. Famoso por sus fuentes termales, ofrece un ambiente relajado y acogedor para los ciclistas que cruzan la zona.

(El ciclista suspira y vuelve a pedalear. La luz se intensifica y las sombras empiezan a alargarse.)

El Héroe (con voz decidida): No… no puedo rendirme. ¡Aún hay esperanza! ¡Aún tengo fuerzas! (Entra en escena Sant Celoni, la luz se oscurece brevemente.)

Narrador: (Describiendo Sant Celoni) Sant Celoni, con su acogedor centro y entorno natural, es un lugar ideal para una pausa estratégica. Este municipio, con su esencia tranquila, ofrece un merecido respiro al viajero.

Escenario: Un escenario con fondos cambiantes que representan los diferentes paisajes descritos en la ruta. El Héroe, siempre en su bicicleta, pedalea mientras el Narrador y las figuras sombrías interactúan con él.

El Héroe (mirando hacia adelante, con determinación): Carreteras secundarias del Vallès Oriental... ¡Tráfico ligero, aquí voy!

Narrador (con tono relajante): Al comenzar este tramo, las carreteras secundarias se caracterizan por un tráfico más ligero, perfecto para el ciclista que busca un recorrido tranquilo, pero sin perder el reto de las subidas suaves y los desniveles constantes.

El Héroe (mirando alrededor, impresionado): Campos cultivados,¡Qué tranquilidad!

Narrador (describiendo el paisaje): Empiezas a cruzar campos cultivados, mientras avanzas hacia La Garriga.

Escena 8: Hacia La Garriga

Narrador (con tono acogedor): La Garriga, al pie del Montseny, es conocida por sus termas y arquitectura modernista.

El Héroe (sonriendo, aliviado): ¡Termas y arquitectura moderna! ¡Necesito un descanso y un buen avituallamiento!

Narrador (describiendo La Garriga): La Garriga combina arquitectura modernista y espacios naturales cercanos, convirtiéndola en un lugar pintoresco y relajante.

El Héroe (con orgullo y satisfacción): ¡Lo logré! Parece mentira que de lejos se puede llegar con una bicicleta.

Escena 9: De La Garriga a Sant Feliu de Codines El Héroe (preparándose para el siguiente tramo): ¡Vamos a por más! ¡Sant Feliu de Codines, en el horizonte!

Narrador (describiendo el recorrido): El recorrido hacia Sant Feliu de Codines te lleva por carreteras ascendente, alejadas del bullicio urbano, pero con la belleza del Vallès Oriental. El terreno se vuelve más montañoso.

El Héroe (disfrutando del paisaje): Montañas, pinos y encinas... ¡Esto ya está casi hecho!

Narrador (describiendo Sant Feliu de Codines): Sant Feliu de Codines, un pequeño pueblo encantador, ofrece la transición perfecta entre el Vallès Oriental y las zonas montañosas del Parc Natural de l'Obac.

 Desvío hacia, Granera y Monistrol de Calders

El Héroe (entusiasmado por la aventura): La larga distancia te mece en una noria de sensaciones indescriptibles. ¡ya empiezo a creerme que llegare!

Narrador (describiendo el desvío): El encanto comienza al desviarte hacia Castellterçol, un pequeño pueblo que guarda la tradición rural. La carretera es ideal para ciclistas que buscan un rincón apartado: tranquila y rodeada de naturaleza.

El Héroe (admirando las vistas): ¡Qué vistas! Valles profundos y pueblos perdidos... ¡Increíble!

Narrador (describiendo Granera y Monistrol de Calders): La subida hacia Granera tiene su toque de tranquilidad, con paisajes espectaculares de montañas. De Granera a Monistrol de Calders, la carretera es pintoresca y solitaria, ideal para desconectar del mundo.

Escena 10: Monistrol de Calders y el respiro final 

El Héroe (agotado pero satisfecho): ¡Monistrol de Calders, al fin! Un buen descanso y algo de comer... ¡Me lo merezco! ¡esto es más largo que un domingo sin dinero!

Narrador (con tono de descanso): Monistrol de Calders, un pequeño pueblo rodeado de montañas y campos, perfecto para una pausa final. Disfruta de la gastronomía local y recarga energías.

El Héroe (mirando al horizonte, reflexivo): Cada pedaleo ha sido un placer. Este tramo final ha sido una aventura increíble.

El Héroe (tomando aire, observando el paisaje, nervioso): Esto tiene que terminar. ¿Qué me motiva?… ¿el reto? ¿La gloria? ¿El Instagram? No importa. (Se acerca al Coll Estenalles, y observa la última subida. Las luces brillan de forma aterradora, como si el sol quisiera acabar con su alma.)

El Héroe (con voz solemne): ¡Solo... un pedal más...! ¡Después de esto, todo será paz y gloria!

Las Montañas (riendo, sus risas se mezclan con el viento): El Tibidabo, lo llaman. El lugar donde la gente viene a hacer turismo... y los ciclistas de Barcelona a observar la ciudad desde el punto más alto.

(De repente, la luz cambia. Aparece el Tibidabo en el horizonte, brillante y majestuoso, como una promesa dorada. El ciclista sube con todas sus fuerzas, sus piernas tiemblan, y el sonido de la respiración es lo único que se escucha en la sala.)

El Héroe (exhausto, pero con una gran sonrisa al llegar a la cima): ¡Lo logré! ¡He conquistado el Tibidabo! ¡Soy invencible! (Mira alrededor y se derrumba sobre su bicicleta.)

Narrador: (Describiendo Tibidabo) El Tibidabo, con su parque de atracciones y la impresionante iglesia del Sagrado Corazón, se erige como un símbolo de triunfo. Las vistas panorámicas de Barcelona desde aquí son simplemente espectaculares, haciendo que cada esfuerzo valga la pena.

(Se levanta, mira el paisaje, y, con un suspiro de satisfacción, comienza a bajar hacia Sant Feliu de Llobregat, mientras la luz se suaviza.)

El Héroe (hablando al público, con tono cansado pero triunfante): Y ahora, amigos míos, ya que he sobrevivido... les diré la verdad: sí, lo haría de nuevo. Pero, ¿quién me puede prometer que las colinas no serán tan malas la próxima vez?

Las Montañas (en coro): ¡No se lo crean! ¡Volveremos a por él!

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